La Conexión de Robert Duvall con Argentina: Un Amor por el Tango y la Cultura Local
Un Vínculo Especial con el País Sudamericano
Robert Duvall es una de esas figuras del cine internacional que ha cultivado una relación notablemente cercana con Argentina. Su conexión no se limita únicamente a su participación en producciones cinematográficas o a visitas promocionales; comenzó como un simple turista, recordando sus días pescando truchas en los lagos del sur. Sin embargo, su vínculo se intensificó tras casarse con Luciana Pedraza, su cuarta esposa, lo que lo llevó a sumergirse aún más en la cultura argentina, especialmente en el tango. Además, realizó algunas inversiones y frecuentaba lugares emblemáticos como La Biela.
El Encuentro casual que Cambió Su Vida
Una anécdota interesante sobre Duvall es su afición por las medialunas. en 1996, mientras compraba facturas cerca del Plaza Hotel, conoció a Luciana Pedraza. “Fui a comprar flores y estaba cerrado; entonces decidí ir a una panadería donde conocí a Luciana. Si la florería hubiera estado abierta, nunca la habría conocido”, recuerda el actor.
En ese momento, Pedraza trabajaba organizando eventos y tuvo la oportunidad de invitarlo a una fiesta durante su estancia en Argentina para filmar «El hombre que capturó a Eichmann», donde interpretó al criminal nazi refugiado en el país durante los años 60.
Luciana nació un 5 de enero como Duvall pero 41 años después y es nieta de Susana Ferrari Billinghurst, pionera de la aviación argentina. La pareja contrajo matrimonio en 2004.
«Assassination Tango»: Una Celebración del Tango Argentino
Uno de los proyectos más destacados dirigidos e interpretados por Duvall fue «Assassination Tango», un filme que explora no solo nuestra música ciudadana sino también sus personajes e historias intrínsecas. En esta película co-protagonizada por Luciana Pedraza —quien también viajó junto al elenco para presentarla en el Festival Internacional de Mar del Plata— se narra la historia de John J., un matón neoyorquino contratado para llevar a cabo un crimen en Buenos Aires.
Duvall compartió cómo se inspiró para crear este personaje: “Hace unos años alguien me mostró y señaló a una persona que era un asesino a sueldo; esa impresión visual me impactó profundamente”. También mencionó cómo buscaba evitar mostrar Buenos Aires como si fuera solo una postal turística: “Quería retratarla desde otra perspectiva”, explicó sobre las decisiones estéticas tomadas durante el rodaje.
Reconocimientos al Amor por el Tango
En reconocimiento por su contribución al tango argentino fuera del país, Duvall fue nombrado Académico Honoris Causa por la Academia Nacional de Tango en 2003.nicolás Tozer destacó: “Es un amante del tango desde hace muchos años y tiene grandes amigos aquí”. Además recibió distinciones adicionales como Embajador Académico otorgadas por organizaciones dedicadas al fomento del género musical argentino alrededor del mundo.Junto con Pedraza establecieron una academia dedicada al tango en Estados Unidos donde él expresó: “argentina es indiscutiblemente la cuna del tango… Para aprender realmente hay que venir aquí”. criticó además cómo algunos estilos modernos han perdido esa esencia improvisada tan característica.
Inversiones Emblemáticas y Experiencias Cinematográficas
La familia de Luciana proviene de Salta y juntos viajaron frecuentemente allí hasta adquirir una estancia centenaria perteneciente tradicionalmente a los Juncosa. Transformaron este lugar histórico en «La Casa de los Jazmines», un hotel boutique lleno de encanto romántico ubicado cerca de La Merced Chica —a tan solo quince kilómetros capital provincial— donde celebridades internacionales han sido huéspedes frecuentes antes ser vendida posteriormente.
Sobre sus experiencias filmando dentro del territorio argentino comentó: “He tenido experiencias muy positivas aquí… Los técnicos argentinos son increíblemente creativos”. Sin embargo lamentó cómo muchas producciones internacionales desaprovechan ese talento local prefiriendo traer personal extranjero cuando podrían beneficiarse enormemente trabajando junto con profesionales locales capaces entender mejor las particularidades culturales argentinas.
Robert Duvall ha dejado huella no solo mediante sus actuaciones sino también gracias al amor genuino hacia Argentina —su gente—y todo lo relacionado con ella; desde las danzas hasta las tradiciones culinarias—convirtiéndose así no sólo en embajador cultural sino también amigo entrañable entre dos mundos distintos pero interconectados.
