La Posición de las Iglesias Evangélicas sobre la Baja de la Edad de Imputabilidad en Argentina
Un Enfoque Diferente a la Cuestión Penal Juvenil
A diferencia de la postura crítica adoptada por la Iglesia Católica, que ha cuestionado abiertamente el proyecto, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera), que representa al 85% de los cultos evangélicos del país, ha expresado su apoyo a una reducción en la edad de imputabilidad para delitos.Sin embargo, Aciera enfatiza que esta medida debe ser considerada como una «protección excepcional» y advierte que «la imposición de penas será insuficiente si no se implementan políticas públicas que aborden las causas subyacentes del problema».
La organización también hizo hincapié en garantizar que los menores no sean enviados a cárceles comunes. Considera esencial priorizar el acondicionamiento adecuado de las instituciones y espacios donde se reencauzará a niños, niñas y adolescentes. Además, instó al Estado —tanto nacional como provincial— a asegurar financiamiento suficiente para infraestructura y recursos profesionales.
La Necesidad de un Enfoque Integral
En su declaración oficial,Aciera sostiene que «el éxito de cualquier reforma dependerá del trabajo conjunto entre Justicia,educación y familia»,así como también requiere mecanismos periódicos para evaluar efectividad. Esta postura refleja una alineación con ciertos aspectos del gobierno actual respecto a la baja en la edad penal impulsada por el oficialismo. Este diálogo fluido con Javier Milei contrasta notablemente con el distanciamiento observado entre el gobierno y la Conferencia Episcopal, cuya última reunión tuvo lugar hace casi dos años.
Por otro lado, representantes católicos han manifestado recientemente su preocupación ante este proyecto legislativo. Afirmaron que aunque es innegable que existe un problema delictivo significativo —y no se puede optar por inacción— abordar esta cuestión mediante propuestas simplistas sería un error grave. Insisten en que es necesario un enfoque integral basado en un debate serio y responsable sin caer en “oportunismos electorales” ni manipulación social.
Propuestas desde el Sector Evangélico
los líderes evangélicos consideran crucial actualizar las leyes actuales sobre imputabilidad juvenil debido a su obsolescencia frente a los estándares internacionales contemporáneos. Argumentan que los delitos cometidos por jóvenes evidencian fallas tanto estatales como sociales para prevenir estos incidentes adecuadamente; además expresan solidaridad hacia quienes sufren las consecuencias directas.
Sin embargo, advierten: «La mera aplicación punitiva será insuficiente sin políticas públicas orientadas hacia soluciones estructurales relacionadas con lo social, económico y educativo». Subrayan también la importancia vital de intervenir tempranamente antes incluso del inicio potencialmente criminalizado.
Además proponen evitar enviar menores infractores a prisiones convencionales e insisten en crear espacios adecuados donde puedan ser rehabilitados correctamente bajo supervisión profesional adecuada.
Un Llamado Urgente hacia Políticas Preventivas
Aciera destaca igualmente cómo es basic abordar problemas sociales más amplios como “la orfandad social”, el consumo temprano e irresponsable de sustancias psicoactivas o drogas ilegales así como fomentar una cultura donde se valore más profundamente cada vida humana. Para ello sugieren implementar urgentemente planes nacionales enfocados en prevenir consumos problemáticos junto con programas educativos preventivos dentro del sistema escolar argentino.
Finalmente reafirmaron su compromiso: “Como iglesias evangélicas creemos firmemente en el poder transformador del Evangelio”. Se comprometieron además intensificar esfuerzos colaborativos dirigidos tanto hacia familias afectadas como hacia niños vulnerables asegurando siempre velar por sus derechos e intereses superiores mientras promueven intervenciones legales entendidas principalmente desde una perspectiva protectora orientada al cambio positivo mediante equipos interdisciplinarios acompañados espiritualmente durante todo este proceso transformador.
