Cuba Implementa Medidas de Emergencia ante la Crisis Energética
Reconocimiento de la Crisis y Primeras acciones
Cuba ha comenzado a adoptar medidas urgentes para hacer frente a una grave crisis energética, solo un día después de que el presidente Miguel Díaz-Canel admitiera públicamente las repercusiones de la orden ejecutiva firmada por Donald Trump, que limita el acceso de la isla al suministro petrolero. Esta situación ha llevado al gobierno cubano a priorizar servicios esenciales en un contexto marcado por una creciente escasez.
Las primeras consecuencias son palpables: se han impuesto restricciones al transporte interprovincial, se fomenta el trabajo desde casa y se ha reducido la actividad en empresas estatales. Además, parte del sistema educativo ha optado por clases semipresenciales como respuesta a esta crisis inminente.
Actividad Desigual en La habana
A pesar de las limitaciones impuestas, La Habana experimentó una jornada con actividad desigual. Escuelas, bancos y farmacias operaban con cierta normalidad; sin embargo, las largas filas en las estaciones de servicio eran evidentes, reflejando una imagen habitual durante los años recientes marcados por dificultades económicas.
En medio del panorama cotidiano persiste un sentimiento generalizado de preocupación entre los ciudadanos.
El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga anunció que el Consejo de Ministros aprobó un conjunto adicional de medidas que entrarán en vigor este lunes.Estas incluyen restricciones en la venta privada de combustible, reducción del transporte ferroviario y marítimo, disminución del número de viajes interprovinciales y una semana laboral reducida a cuatro días para empresas estatales.
Reorganización Educativa y Cultural
En el sector educativo se implementarán cambios significativos: se reorganizarán los horarios escolares según regiones y se ampliará la modalidad semipresencial tanto en universidades como en centros técnicos.Asimismo,actividades colectivas y eventos culturales han sido suspendidos temporalmente; notablemente,la feria Internacional del Libro de La Habana no tendrá lugar hasta nuevo aviso.
La memoria colectiva evoca tiempos difíciles como el “período especial” vivido durante los años 90 tras la caída del bloque soviético; apagones prolongados e interrupciones severas en el transporte son temores latentes entre muchos cubanos hoy día.
Presión Externa e Impacto interno
Desde Washington, Trump intensificó su presión sobre Cuba afirmando que «sin petróleo», el país caribeño enfrentará su colapso inminente. En contraste con este mensaje alarmante desde estados Unidos, Díaz-Canel enfatiza un enfoque hacia la resistencia nacional: “¿Otra vez sacrificio? si no resistimos ¿qué vamos a hacer?”, declaró mientras prometía nuevas estrategias para fomentar ahorros energéticos y planes contingentes ante esta adversidad.
Expertos advierten sobre posibles escenarios críticos si no llegan nuevos envíos petroleros; hasta ahora este año Cuba solo ha recibido un carguero proveniente desde México con aproximadamente 86.000 barriles—una cifra muy inferior a los 110.000 barriles diarios requeridos para mantener su sistema energético operativo.
La reciente escalada tensa comenzó cuando Trump firmó una orden ejecutiva destinada a imponer aranceles sobre países que suministren combustible a Cuba como parte estratégica para forzar cambios políticos dentro del país insular. esta medida surge tras severas interrupciones en el flujo petrolero proveniente desde Venezuela—su principal proveedor durante dos décadas—debido al conflicto militar estadounidense que resultó en la captura política Nicolás Maduro.
México y Rusia son actualmente algunos pocos países dispuestos aún a abastecer energía hacia Cuba; sin embargo Washington también les advirtió sobre posibles sanciones comerciales si continúan haciéndolo.Díaz-Canel describió esta situación crítica como un «bloqueo energético» cuyas repercusiones afectan todos los aspectos cotidianos: “Impedir que llegue una gota de combustible afecta directamente al transporte alimentario así como hospitales o escuelas”, expresó visiblemente preocupado ante las cámaras televisivas.
Cuba produce únicamente alrededor del 40% del combustible necesario para su consumo interno lo cual acentúa aún más su dependencia respecto importaciones externas vitales para sostener sus operaciones diarias.
Con información proporcionada por diversas agencias informativas
