La Transformación Musical: Avenged Sevenfold y Mr. Bungle en el Movistar Arena
un Encuentro de Metal y Comunidad
El arte, especialmente la música, tiene la capacidad de reinventar tradiciones.Ayer, quienes pasearon por los alrededores del Movistar Arena durante la tarde pudieron observar cómo las calles se llenaban de aficionados al metal de todas las edades. vestidos predominantemente de negro, estos fanáticos llevaban consigo una carga emocional palpable.
Avenged Sevenfold, los principales protagonistas de la noche y cabezas de cartel, han recorrido un camino poco convencional en su trayectoria musical. Originalmente parte del movimiento metalcore,han ido incorporando elementos que rinden homenaje a diversas corrientes del metal clásico y otros géneros musicales.
En un contexto donde el sentimentalismo ha cobrado gran relevancia dentro del rock pesado,esta banda ha forjado su propio estilo.Sus seguidores rodean el estadio con una atmósfera comunitaria que recuerda a una tribu unida por la pasión por la música.
A pesar del predominante color negro en sus atuendos, ser fanático de Avenged sevenfold implica tener una mente abierta y un corazón lleno de matices: sus influencias musicales provienen directamente desde Huntington Beach en California y no permiten ver el mundo a través de un solo prisma.
La Previa: Un Ambiente Vibrante
cerca de las 19 horas, mientras Femi abría el espectáculo dentro del arena —una elección sorprendente pero refrescante— las calles adyacentes vibraban con energía. Las cervecerías estaban repletas y sonaba metal por doquier; además, los vendedores ambulantes ofrecían merchandising no oficial como termómetro para medir la expectativa antes del evento tan ansiado.
Aunque muchas camisetas mostraban orgullosamente a Avenged Sevenfold como protagonista indiscutible entre los asistentes al barrio villa Crespo, también había quienes acudieron atraídos por Mr. Bungle —la banda telonera— luciendo logos relacionados con este grupo así como otros proyectos emblemáticos liderados por Mike Patton.
Mr. Bungle: Una Experiencia Única
A las 20 horas se apagaron nuevamente las luces para dar paso a Mr. Bungle.Esta formación liderada por Mike Patton —acompañado por Trey Spruance (guitarra) y Trevor Dunn (bajo), junto con Dave Lombardo (batería) y Scott Ian (guitarra)— es conocida por su enfoque experimental en música; sin embargo esta vez rendían homenaje a sus inicios dentro del thrash metal.
Aunque pueden sonar extremadamente veloces e intensos —con una agresividad insaciable— también demuestran ser innovadores al incorporar humor mediante gags que desafían cualquier solemnidad esperada en este tipo de presentaciones.
Patton comenzó conectando rápidamente con el público porteño al saludarles en un español divertido e improvisado: “¡Queridos porteños! ¡Queridas porteñas!”. A pesar de que Scott Ian enfrentó problemas físicos durante el show, lograron ofrecer una actuación memorable llena tanto distorsión como momentos inesperados; incluyendo versiones sorprendentes como «Tuyo» interpretada originalmente por Rodrigo Amarante o «Hopelessly Devoted Too You», popularizada por Olivia Newton-John.La interacción final fue particularmente destacable cuando todo el estadio entonó “A la mierda” sobre melodías reconocibles como «All By Myself» interpretada originalmente por Eric Carmen; aunque algunos fans más puristas deseaban escuchar material más clásico desde su repertorio original.
El Espectáculo Principal: Avenged Sevenfold Toma Escena
“¿Cómo se llaman? ¿avengers qué?” preguntaba un espectador confundido mientras comenzaba el espectáculo principal sin poder contenerse ante lo que estaba sucediendo frente a él. Desde ese instante todo estalló: sonido potente e imágenes impactantes crearon una experiencia sensorial única desde los primeros acordes hasta el final del show.
La teatralidad característica del grupo se reflejó tanto en sus actuaciones dramáticas como en la entrega total del público presente; clichés rockeros estaban presentes pero ejecutados con tal profesionalismo que resultaron cautivadores para todos los asistentes.
Las baladas resonaban entre luces brillantes mientras muchos levantaban sus teléfonos iluminando cada rincón; aquí surge otra palabra clave para describir lo vivido esa noche: ritual colectivo donde cada asistente actuaba casi como devoto ante esta misa pagana moderna llena energía compartida entre generaciones diversas —mayormente jóvenes adultos entre 22-36 años— disfrutando juntos melodías inspiradas claramente en sonidos metálicos ochenteros fusionados visualmente hacia lo futurista gracias efectos especiales innovadores utilizados durante toda presentación.
Un filtro visual impresionante transformó cada imagen capturada creando sensaciones surrealistas durante temas destacados tales como «Cosmic», donde voces robóticas evocan atmósferas post-rockeras o «Nobody», alcanzando picos teatrales memorables.
Al salir tras finalizar dicho evento uno podría escuchar comentarios asombrados incluso provenientes aquellos menos familiarizados previamente con estas bandas expresándose sobre lo increíble vivido esa noche… ¡Qué espectáculo!
