Tensión entre Irán y Estados Unidos: Jameneí responde a las amenazas de Trump
Respuesta firme del líder iraní
Este domingo, el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, respondió a las advertencias emitidas por Donald Trump sobre un posible ataque militar al régimen de Teherán. Durante un evento estatal conmemorativo del regreso del ayatolá Ruholá Jomeiní a Irán desde su exilio, Jameneí afirmó que las recientes amenazas provenientes de Estados Unidos no intimidan al pueblo iraní y advirtió que cualquier conflicto podría desencadenar una guerra regional.
«Los estadounidenses deben entender que si deciden iniciar una guerra, esta vez se convertirá en un conflicto regional», declaró Jameneí ante miles de asistentes. Este encuentro marcó el aniversario del retorno histórico del fundador de la República Islámica justo diez días antes del triunfo de la Revolución Islámica en 1979.
La postura defensiva de Irán
El máximo líder político y religioso iraní enfatizó que su país no busca iniciar hostilidades; sin embargo, advirtió que responderá con contundencia ante cualquier agresión. Esta declaración se produce en medio del despliegue militar estadounidense en el Golfo Pérsico, donde una flota significativa ha sido enviada tras la represión violenta contra manifestaciones nacionales en Irán.
Jameneí subrayó que las amenazas provenientes desde Washington carecen de efecto sobre los ciudadanos iraníes. «Este individuo [en referencia a Trump] menciona constantemente el envío de portaaviones y otros buques. con tales advertencias no se puede amedrentar al pueblo iraní», afirmó.
El portaaviones USS Abraham Lincoln y sus buques escolta están actualmente posicionados en el mar Arábigo como parte de una estrategia militar ordenada por Trump tras la dura represión contra protestas antigubernamentales dentro del país.
Denuncias sobre protestas internas
En relación con estas manifestaciones, Jameneí denunció que los disturbios fueron orquestados como un intento similar a un golpe estatal cuyo objetivo era desestabilizar instituciones clave dentro del gobierno. «Atacaron fuerzas policiales, instalaciones gubernamentales e incluso incendiaron textos sagrados como el Corán», explicó.
Anteriormente,Jameneí había calificado estos eventos como actos terroristas e instigadores externos responsables fueron señalados como Estados Unidos e Israel. Su respuesta fue ordenar medidas severas contra los manifestantes; esto resultó en una represión brutal con cifras oficiales reportando alrededor de 3.117 muertes durante estos enfrentamientos —una cifra considerablemente más alta según informes proporcionados por HRANA (Human Rights Activist News Agency), quien estima hasta 6.713 fallecidos mientras investiga aproximadamente 17.000 denuncias relacionadas con homicidios.
Posibles negociaciones futuras
Ante este contexto tenso y represivo,Donald Trump ha amenazado con intervenir militarmente pero también ha expresado su deseo por alcanzar un acuerdo respecto al programa nuclear iraniano: «Irán está negociando con nosotros; veremos si podemos llegar a algo; si no es así,observaremos qué sucede»,comentó Trump recientemente.
Por otro lado, Abás Araqchi —el canciller iraní— indicó que Teherán está dispuesto a reanudar conversaciones siempre bajo condiciones equitativas. En paralelo, Masud Pezeshkian —presidente iránico— destacó durante una conversación telefónica con Abdel Fattah al Sisi (su homólogo egipcio) que «una guerra sería perjudicial tanto para Irán como para Estados Unidos y toda la región».
Teherán mantiene su disposición para participar activamente en diálogos diplomáticos significativos relacionados exclusivamente con cuestiones nucleares pero rechaza cualquier discusión acerca de sus capacidades militares o sistemas misilísticos propuestos desde Washington.
Con información proveniente de diversas agencias internacionales.
