Críticas y Desafíos en la Reforma Laboral: El Debate entre Santilli y Kicillof
La Controversia sobre el Impuesto a las Ganancias
El ministro del Interior, Diego Santilli, ha expresado su descontento hacia el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, así como a los legisladores del kirchnerismo que se oponen al proyecto de reforma laboral propuesto por el gobierno de Javier Milei.Santilli argumenta que esta oposición está motivada por un deseo de aumentar la carga impositiva sobre las empresas, lo que podría llevarlas a la quiebra. «Kicillof y sus aliados prefieren priorizar la recaudación antes que fomentar la creación de empleo», afirmó Santilli en su cuenta oficial en X.
La respuesta del ministro se produjo tras declaraciones previas de Kicillof,quien criticó abiertamente la reforma laboral impulsada por Milei. Según el gobernador bonaerense, «la propuesta no tiene relación con esa libertad que tanto se menciona». Durante un evento oficial transmitido por redes sociales, kicillof enfatizó: «Si los trabajadores y sus familias pierden su derecho al descanso y a disfrutar vacaciones adecuadas, entonces esa libertad es solo una retórica vacía».
reuniones Clave para Evaluar Impactos Económicos
Este intercambio verbal ocurre en medio de los esfuerzos del gobierno nacional para obtener mayor apoyo provincial para su iniciativa reformista. Varios gobernadores están analizando cómo podría afectar esta reforma las finanzas locales si deciden respaldarla.
La próxima semana se llevará a cabo una reunión entre mandatarios provinciales en el Consejo Federal de Inversiones donde discutirán este asunto crucial. Su principal preocupación radica en cómo una posible reducción —de hasta 3.5 puntos— en las tasas del Impuesto a las Ganancias impactaría negativamente sus ingresos fiscales.
En particular, el artículo 190 del dictamen sobre modernización laboral propone disminuir las tasas impositivas para sociedades: reduciendo del 30% al 27% para ciertos tramos y ajustando del 35% a un nuevo porcentaje del 31.5%. Si esta medida es aprobada tal como está planteada actualmente, se estima que las provincias podrían experimentar una pérdida equivalente al 0.15% de su Producto Bruto Interno (PBI) debido a menores recaudaciones.
De acuerdo con estimaciones realizadas por la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP), este cambio podría costar alrededor de $3.18 billones en coparticipación fiscal para las veintitrés provincias argentinas.
Ante estas preocupaciones económicas significativas, los gobernadores han solicitado algún tipo de compensación estructural dentro del proyecto; buscan establecer mecanismos claros que aseguren igualdad entre todas las provincias sin depender exclusivamente decisiones discrecionales desde el Ejecutivo Nacional como ha ocurrido anteriormente con los Aportes No Reintegrables (ATN).
Este debate pone claramente sobre la mesa no solo cuestiones políticas sino también económicas críticas que afectarán directamente tanto al sector empresarial como al bienestar social argentino si no se manejan adecuadamente.
