Supermercados Mayoristas en Brasil: Un Paraíso para los Turistas Argentinos
La Experiencia de comprar en Floripa
En Buenos Aires, la posibilidad de visitar un supermercado a cualquier hora del día o aprovechar las ofertas de mayoristas que permiten compras al por menor ya es una realidad común. Sin embargo, la situación se transforma cuando estas dos experiencias se combinan en un mismo lugar, especialmente si ese lugar es un destino turístico como Florianópolis.
¿Qué sucede cuando los turistas argentinos descubren supermercados mayoristas abiertos las 24 horas con precios irresistibles? La respuesta se encuentra en Floripa, donde la presencia argentina es notable.
Al cruzar el umbral de estos supermercados mayoristas, uno se encuentra rodeado de miles de carteles amarillos con precios destacados en rojo. Los pasillos amplios están repletos de productos y carritos desbordantes.Aunque hay cajas rápidas para quienes compran pocos artículos, lo habitual es adquirir grandes cantidades y estar familiarizado con el cambio entre reales y pesos argentinos.
“Los precios aquí son incomparables; son mucho más accesibles”,afirma la familia Peralta,originaria de San Martín. Viajaron en auto y decidieron hospedarse cerca de la playa Ingleses.
Comparaciones entre Precios: Una Práctica Común
No resulta extraño toparse con otros argentinos mientras recorren las góndolas del supermercado. Se dedican a comparar precios y realizar cálculos rápidos; años de experiencia convirtiendo valores a dólares les han preparado para este nuevo desafío: ahora deben hacerlo en reales.Los propios brasileños recomendaron a los turistas visitar Fort Atacadista para encontrar buenas ofertas. No solo son más económicos que los supermercados porteños, sino que también superan los precios ofrecidos por muchos pequeños comercios locales.
Costos Atractivos para llenar la Heladera
“Una lata de cerveza cuesta $986 aquí; comparado con $1.400 en un mercado local o $1.500 en Buenos Aires, definitivamente hay una gran diferencia”, explica Claudio Peralta mientras observa su carrito lleno hasta el borde.
La familia Ferrari también opta por hacer sus compras grandes en Canasvieiras debido a su grupo numeroso compuesto por hijos y amigos. “Para darte una idea clara: cinco litros de agua cuestan $1.740 aquí; mientras que el mismo producto vale $2.900 cerca del alojamiento”, añaden.Sin embargo, no todo es tan favorable; algunos productos esenciales como el vino presentan costos elevados y calidad inferior según Luis Ferrari: “El vino aquí no me gusta así que lo traje desde Argentina”. En contraste, menciona que otros artículos como bebidas alcohólicas, protector solar o productos higiénicos tienen precios significativamente más bajos.
Disparidades Notables entre Productos
Uno de los pocos rubros donde no existe tanta diferencia entre ambos países es la carne: el kilo molido cuesta alrededor de $10.440; churrasco paleta está a $10.701 y milanesa peceto llega a $11.594.
Por otro lado, los lácteos muestran una disparidad considerable: un litro de leche está disponible por solo $1.100; 200 gramos manteca cuestan aproximadamente $2.894 y 150 gramos queso fetas están alrededor del precio competitivo de $2.024—casi un 30% menos que sus equivalentes argentinos.
Las verduras también presentan diferencias significativas: un kilo banano cuesta aproximadamente $1.204 frente al doble ($2.400) que se paga normalmente en Argentina por este producto básico.
Otros alimentos populares incluyen pan lactal (400 gramos) cuyo precio ronda los $1 .444 , tapas empanadas (18 unidades) disponibles por unos$ 1 .737 , o jugo natural exprimido (un litro y medio) costando alrededor$6 .374 .
Valentín y Nicole desde Tigre comentaron sobre su experiencia positiva respecto a estos precios competitivos sin requerir mínimo compra alguna: “Todo lo relacionado con bebidas tiene costos muy accesibles”. Sin embargo mencionaron dificultades encontrando opciones sin gluten adecuadas ya que estas siguen siendo caras incluso allí comparadas con Buenos Aires.
comprar durante unas vacaciones puede ser tanto práctico como económico si uno sabe dónde buscar—y parece serlo aún más si esos lugares están ubicados estratégicamente dentro del atractivo turístico brasileño como Florianópolis.
