El Significado y la Evolución de los Aplausos en la Cultura
Los aplausos, ese simple acto de golpear las palmas entre sí, se han convertido en un símbolo global de reconocimiento y aprecio. Este gesto acompaña a las personas en diversas etapas de sus vidas,especialmente en el hemisferio occidental. Desde celebrar un cumpleaños hasta honrar a una pareja recién casada o reconocer el esfuerzo de un atleta que cruza la meta, los aplausos son una constante en nuestras interacciones sociales.
Un Gesto con Raíces Históricas
el origen del aplauso como forma de reconocimiento se remonta a tiempos antiguos; incluso se menciona en textos bíblicos.Sin embargo, no siempre fue un acto espontáneo. Durante los siglos XVIII y XIX, las claques —grupos organizados que cobraban por aplaudir— eran comunes en los teatros europeos. Estos «aplaudidores profesionales» influían deliberadamente sobre el público para generar entusiasmo hacia ciertos artistas o producciones.
La práctica era tan efectiva que muchos empresarios teatrales pagaban a estos grupos para asegurar el éxito de sus espectáculos. En este contexto, algunos jefes de claques llegaron a acumular grandes fortunas gracias al arte del aplauso.
La Influencia Social del Aplauso
En Francia durante el siglo XVIII, las claques operaban como cuerpos profesionales bien organizados que asistían a funciones teatrales con la misión específica de guiar las reacciones del público. Algunos miembros estaban encargados no solo de aplaudir sino también de reír ruidosamente durante comedias o llorar durante escenas tristes; su objetivo era crear una atmósfera emocional propicia para disfrutar del espectáculo.
Un ejemplo notable es el emperador romano Nerón, conocido tanto por su crueldad como por su pasión por cantar ante multitudes. se dice que formó una claque compuesta por soldados para acompañarlo durante sus presentaciones artísticas.
¿pueden los Aplausos Ser perturbadores?
En 1835, robert Schumann expresó su deseo de organizar conciertos dirigidos específicamente a personas sordas con la intención de aprender sobre cómo comportarse adecuadamente mientras se disfruta música hermosa sin interrupciones sonoras provocadas por aplausos prematuros.
Un Ejemplo Contemporáneo: El Ballet Onegin
Recientemente, durante la temporada 2025 del Ballet Colón en Buenos Aires, Marianela Núñez fue invitada a interpretar el papel principal en «Onegin», obra creada por John Cranko y basada en la novela homónima del autor ruso Alexander Pushkin. Esta producción ha sido representada numerosas veces desde su estreno original y ha contado con destacados intérpretes tanto argentinos como internacionales.
La trama narra los amores frustrados entre Tatiana y Onegin; tras años separados y encuentros casuales llenos de emociones intensas pero desiguales entre ambos personajes principales culmina dramáticamente cuando tatiana rechaza finalmente al hombre que alguna vez amó profundamente.
Durante una función reciente e inesperadamente emotiva —por primera vez— algunos espectadores comenzaron a ovacionar antes incluso del desenlace final donde Tatiana despide definitivamente a onegin. Este fenómeno plantea preguntas sobre si esos aplausos estaban destinados al personaje o si eran un tributo hacia marianela Núñez misma debido al reconocimiento mediático acumulado durante esa temporada artística.
Reflexiones sobre el Silencio Musical
El célebre director Daniel Barenboim también ha abordado esta cuestión relacionada con los aplausos excesivos entre movimientos musicales. En 2018 dirigió un concierto dedicado a brahms donde notó más interrupciones sonoras entre cada sección musical que lo habitual; esto lo llevó a solicitar amablemente al público esperar hasta finalizar cada movimiento antes de expresar su aprobación mediante aplausos: “Por favor escuchen hasta el final”, enfatizó Barenboim explicando cómo estos gestos pueden alterar la experiencia musical completa.
Como bien dijo Sacha Guitry: “Después que se extingue el último sonido…sigue estando allí”. Los aplausos tienen poder e impacto social innegables; sin embargo es fundamental encontrar momentos adecuados para expresarlos sin interrumpir experiencias artísticas profundas.
