Caos en la Terminal de Buquebus: Un Viaje que Comienza con Desorden
La Realidad de los Pasajeros en Puerto Madero
Durante la temporada alta, el desorden se convierte en el protagonista indiscutible cada noche en la terminal de Buquebus, ubicada en Puerto Madero, a pocos metros del Río de la Plata. En este punto neurálgico del transporte fluvial, las pantallas informativas anuncian la llegada inminente de dos embarcaciones: una desde Colonia a las 22:00 horas y otra desde Montevideo a las 22:30. Mientras tanto, dentro del recinto, numerosos pasajeros aguardan ansiosos a sus seres queridos.
El primer barco llega con un retraso de veinte minutos y completamente lleno. Las compuertas se abren y lo que debería ser una salida ordenada se transforma rápidamente en un embotellamiento humano. La fatiga acumulada, el amontonamiento de maletas y la ansiedad por regresar a casa crean un ambiente caótico.
Cristian es uno de los viajeros frecuentes hacia Colonia por motivos laborales. “No podía zarpar; hoy el barco vino lleno y con 20 minutos de retraso. A menudo no logro abordar aquí porque estoy cerca; sin embargo,al salir se genera una saturación que puede hacerte esperar entre 20 minutos o incluso media hora”,relata Cristian al medio clarín.
Estrategias para Sobrevivir al Caos
Para muchos pasajeros como Florencia —quien viaja entre dos y tres veces al mes— el verdadero desafío no radica solo en cruzar el Río de la Plata sino también en lo que ocurre después del desembarque. “Desde que bajamos del barco todo es bastante ordenado; sin embargo, hay momentos donde se acumula gente frente al escáner”, explica Florencia sobre su experiencia reciente.Consciente del tumulto que suele generarse tras su llegada, ha desarrollado su propia estrategia para evitar quedar atrapada entre multitudes: “Generalmente pido mi Uber tan pronto como bajo del barco porque si esperas hasta llegar aquí puedes tardar mucho más tiempo”.Además menciona cómo los pasajeros VIP son prioritarios para salir primero mientras otros deben esperar más tiempo.
Manuel Buscalia también comparte su experiencia tras viajar frecuentemente hacia Uruguay por trabajo relacionado con producciones musicales. Su testimonio refleja claramente el caos post-desembarco: “La vuelta es un desastre total; hoy había una fila interminable como si fuera una serpiente”, comenta Manuel sobre su última travesía.
Problemas Estructurales y Soluciones Pendientes
A pesar de las dificultades evidentes durante estos momentos críticos, desde Buquebus han optado por no ofrecer declaraciones oficiales ante estas inquietudes planteadas por los medios locales. Sin embargo, algunos empleados han compartido información relevante sobre las condiciones actuales dentro terminal.
“Debido a las obras ampliatorias estamos recibiendo mucha más gente; cada barco transporta alrededor de 1.100 personas”, explican trabajadores presentes en Puerto Madero mientras observan cómo los pasajeros intentan conseguir transporte para abandonar la terminal.
Desde el sector transporte ofrecen otra perspectiva sobre esta problemática recurrente durante temporadas altas: “Las demoras pueden deberse a falta documental o cambios inesperados pero también hay problemas operativos relacionados con controles aduaneros”. Además mencionan fallas técnicas relacionadas con sistemas privados encargados del control migratorio e identificación facial que podrían estar contribuyendo aún más a estas demoras prolongadas.
Mientras tanto, afuera continúa fluyendo un mar humano cargando maletas mientras buscan señal para solicitar vehículos mediante aplicaciones móviles evitando así quedar atrapados nuevamente entre aglomeraciones humanas formadas tras cada arribo marítimo. Aunque finalmente hayan llegado sus barcos respectivos muchos saben bien que su viaje apenas comienza realmente cuando pisan tierra firme nuevamente.
