La Dificultad de Gobernar en Minoría: El Caso de La Libertad Avanza
Desafíos Parlamentarios y Consecuencias Inesperadas
Contar con mayorías parlamentarias otorga a los gobiernos la capacidad de implementar decisiones con mayor facilidad, pero gobernar en minoría requiere un enfoque completamente diferente. Este último implica una atención meticulosa a los detalles, un cálculo preciso y la habilidad para identificar límites. Sin embargo, el problema surge cuando una victoria electoral se malinterpreta como un verdadero poder político. Esto parece ser el caso de La Libertad Avanza (LLA),que actúa como si contara con más apoyo del que realmente posee,solo para darse cuenta tarde de que el sistema político no se ajusta a sus expectativas.
Esta falta de estrategia ha tenido repercusiones inesperadas: debido al descontento generado entre sus aliados en la Cámara Baja, se ha estancado en el Senado la discusión sobre la reforma laboral promovida por Javier Milei. El plan inicial de Patricia Bullrich, líder del bloque libertario, era lograr media sanción para esta ley antes del 26 de diciembre; sin embargo, ahora deberá posponerse hasta febrero.
Responsabilidades y Estrategias Fallidas
Cuando se busca señalar culpables por este revés legislativo, todos los dedos apuntan hacia Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. Él fue responsable del enfoque estratégico durante el tratamiento del Presupuesto que resultó fallido.
El oficialismo cuestionó quién había sido responsable del conteo previo de votos y planteó interrogantes sobre por qué no se optó por un cuarto intermedio durante las deliberaciones.
La decisión tomada por Menem deterioró las relaciones con sus aliados naturales dentro del PRO (propuesta Republicana). Cristian Ritondo, líder del bloque PRO en diputados, expresó su descontento al afirmar: «Martín Menem eligió a sus aliados; son los gobernadores del norte». Esta afirmación subraya su percepción sobre cómo el oficialismo prefirió negociar con peronistas en lugar de colaborar con el PRO o la UCR (Unión Cívica Radical).
Durante esa sesión crucial en Diputados ocurrieron dos eventos significativos:
Primero, el Gobierno incluyó diversas demandas provenientes de sus aliados dentro del capítulo XI del proyecto presupuestario. Estas demandas abarcaban desde fondos adeudados por Nación hacia Buenos aires hasta modificaciones relacionadas con zonas frías y cuestiones judiciales. Este conjunto arbitrario parecía diseñado únicamente para sumar votos sin considerar las implicaciones políticas más amplias.
Los diputados interpretaron esta maniobra como un «chantaje», lo cual llevó a una sorpresa: el capítulo XI fue rechazado con 124 votos negativos frente a 115 positivos y dos abstenciones. Un diputado PRO comentó: «Lo que debían conseguir era aprobar la ley presupuestaria; sin embargo, desviaron su atención hacia batallas culturales».
En segundo lugar ocurrió una maniobra inesperada donde se habilitó sorpresivamente la designación de tres auditores correspondientes a Diputados ante la Auditoría General de la Nación (AGN). Estos puestos habían estado vacantes desde marzo pasado y fueron aprobados tras un acuerdo entre LLA y otros bloques políticos.
Cada espacio político designó un auditor: Rita Almada representando al libertario LLA; Juan Ignacio Forlón vinculado al camporismo; y Pamela Caletti asociada al gobernador salteño Gustavo Sáenz. Este último había sido candidato a vicepresidente junto a Sergio Massa en 2015.
Desde sectores opositores argumentan que dos auditores pertenecen al peronismo mientras que uno debería haber correspondidoles ellos mismos —Mauricio Macri apoyaba candidaturas como Jorge Triaca— aunque también aspiraban tener representación dentro este nuevo esquema legislativo debilitado tras las elecciones recientes.
Se dice que este acuerdo entre oficialismo y peronismo respecto a los auditores fue sellado días antes mientras Ritondo confrontaba verbalmente a Menem durante las sesiones presupuestarias diciendo: “Elegiste nuevos aliados; es tu derecho”, pero también dejó claro su desacuerdo ante lo sucedido.
Implicaciones Futuras
con LLA contando actualmente con 96 miembros —aún lejos del quórum necesario— surge una pregunta inquietante: ¿qué pasará si esos aliados deciden no responder más? Tras lo ocurrido recientemente en Diputados donde algunos expresaron pérdida total confianza hacia el Gobierno quedó claro que será responsabilidad exclusiva del oficialismo buscar apoyo adicional para alcanzar quórum necesario para futuras votaciones importantes.Este clima tenso también afectará directamente otras iniciativas legislativas como es ahora evidente respecto al tratamiento pendiente sobre reforma laboral donde líderes opositores han manifestado ya su negativa inicial ante cualquier propuesta presentada próximamente debido precisamente lo acontecido anteriormente.
Desde instancias oficiales sugirieron incluso incluir derogaciones adicionales dentro propuestas futuras relacionadas presupuesto pero estas fueron rechazadas rotundamente desde LLA quienes temen nuevas derrotas políticas si continúan ese camino impulsado principalmente desde economía pública bajo mirada estrictamente fiscalista.
Así queda reflejado cómo pequeñas decisiones pueden desencadenar grandes consecuencias políticas —un simple movimiento puede provocar reacciones imprevistas— evidenciando así complejidades inherentes actuales dinámicas parlamentarias argentinas hoy día.
