La Posible Desaparición de los Pandas en Japón: Un Símbolo Diplomático en Peligro
El Futuro de los Pandas Japoneses
Japón se enfrenta a la inminente posibilidad de quedarse sin pandas por primera vez en décadas, ya que los últimos dos ejemplares, Xiao Xiao y Lei Lei, están programados para regresar a China. Este acontecimiento ocurre en un contexto de creciente tensión entre ambos países, lo que pone en entredicho la continuidad de la conocida ‘diplomacia del panda’ que Beijing ha mantenido con su vecino japonés. Esta relación ha sido essential para el desarrollo de un lucrativo negocio relacionado con estos adorables animales.
Aki Nakayama, una visitante del Jardín Zoológico de Ueno en Tokio, compartió su experiencia: «Hemos venido desde Kansai para que nuestra hija pueda ver osos panda reales». Acompañada por su familia, expresó su deseo de que se tomen medidas pronto para evitar la desaparición definitiva de estos animales emblemáticos.
El contrato actual sobre el préstamo de los pandas expira el próximo febrero. En ese momento, ambos ejemplares serán repatriados a china tras cumplir cuatro años —un requisito estipulado por las autoridades chinas— dejando a Japón sin pandas por primera vez desde 1972 si no se concretan nuevos acuerdos.
Un Contexto Diplomático Tenso
La situación se complica aún más tras la reciente devolución en junio pasado de otros cuatro pandas del Adventure World ubicado en shirahama (prefectura de Wakayama). Estos también regresaron a China después que Beijing decidiera no extender sus contratos.
Los preparativos para el retorno inminente de Xiao Xiao y Lei Lei tienen lugar dentro del marco actual marcado por un enfriamiento significativo entre Japón y China. Las tensiones han aumentado debido a declaraciones controvertidas sobre Taiwán realizadas por Sanae Takaichi, quien asumió como primera ministra japonesa en octubre pasado. Sus comentarios sugiriendo una posible respuesta militar japonesa ante cualquier agresión china hacia Taiwán provocaron una fuerte reacción negativa desde Pekín.
Los Pandas como Símbolos Culturales
Desde hace décadas, el uso estratégico del envío y préstamo de pandas ha sido una herramienta diplomática clave utilizada por China con diversas naciones. En Japón, esta relación comenzó formalmente cuando llegaron los primeros pandas al zoológico Ueno tras la normalización diplomática entre ambos países en 1972.en 1994 se inició un proyecto innovador fuera del territorio chino dedicado a la reproducción sostenible y conservación del panda gigante; este programa tuvo lugar precisamente en Adventure World y marcó un hito importante.
A lo largo del tiempo, más de veinte ejemplares han sido recibidos y criados bajo programas conjuntos entre ambas naciones. La población japonesa ha desarrollado un cariño especial hacia estos animales carismáticos; muchos ciudadanos participan activamente nombrando las crías recién nacidas o visitando masivamente los zoológicos donde residen.
«Queremos volver antes que ellos se vayan; son tan adorables», comentaron Hatsuko Oi y Michiko Higuchi durante su visita al recinto lleno hasta el tope con otros admiradores deseosos también despedirse.
Impacto Económico Significativo
Más allá del simbolismo diplomático asociado con estos osos gigantescos, su presencia representa una fuente considerablemente significativa para la economía japonesa. Desde camisetas hasta peluches decorados con imágenes pandísticas están disponibles para todos aquellos interesados; esto refleja cómo estas criaturas han trascendido más allá como meros símbolos culturales hacia convertirse también en motores económicos locales.
según estimaciones proporcionadas por Katsuhiro Miyamoto —profesor emérito especializado en Economía— solo durante el primer año despuésde ser presentados al público (2021), Xiao Xiao y Lei Lei generaron alrededor 30 mil millones yenes (aproximadamente 166 millones euros) solo dentro del zoológico Ueno. Por otro lado , Shirahama —conocido popularmente como ‘el pueblo panda’— reportó ingresos cercanos a 125 mil millones yenes (cerca 690 millones euros) durante tres décadas gracias al atractivo turístico generado alrededor sus residentes pandísticos .
La partida programada tanto simbólica como económica podría marcar no solo vacíos físicos sino también retrocesos significativos respecto intercambios culturales establecidos durante medio siglo donde este animal sirvió puente cultural entre ambas naciones .
«Espero sinceramente que esto no sea realmente una despedida», expresaron Oi e Higuchi visiblemente entristecidas ante esta eventualidad .
