La Realidad de Tel aviv: Reflexiones en Tiempos de Conflicto
Un Viaje a través de la Cotidianidad Israelí
Max, un experimentado conductor que transporta diariamente a pasajeros desde el Aeropuerto Ben Gurión hacia diversos destinos en Tel Aviv, ha desarrollado un estilo distintivo para recibir a quienes llegan. Con un cartel que identifica al viajero esperado, se apoya despreocupadamente contra una columna, con una pierna ligeramente doblada y una expresión que evoca la calma de alguien disfrutando de un cigarrillo, aunque no lo esté.
Originario de Rusia y descendiente de judíos que emigraron a Israel tras la disolución de la Unión Soviética, Max expresa su escepticismo sobre el reciente cese al fuego acordado entre el gobierno israelí y Hamas. Este acuerdo fue restablecido en octubre pasado bajo presión del expresidente estadounidense Donald Trump. A sus más de 50 años, su incredulidad se manifiesta con serenidad: “Este país oscila entre la guerra y la paz constantemente”, comentó durante una conversación con Clarín mientras explorábamos cómo vive esta sociedad en medio del frágil armisticio tras el último conflicto en Oriente Medio.
Un Conflicto Devastador
El conflicto actual es sin duda uno de los más mortales en décadas.Comenzó el 7 de octubre de 2023 cuando militantes del grupo terrorista Hamas atacaron Israel por tierra, mar y aire. En cuestión de horas, alrededor de 1.200 personas perdieron la vida debido a estos ataques indiscriminados contra civiles y militares; además se llevaron consigo aproximadamente 250 rehenes.Las cifras sobre las bajas israelíes son inciertas pero se estima que superan las 1.800 muertes entre reservistas jóvenes y oficiales.La ofensiva liderada por Netanyahu contra Gaza comenzó al día siguiente del ataque inicial e ha dejado hasta ahora un saldo devastador: según informes palestinos respaldados por organizaciones internacionales, al menos 70.000 personas han muerto como resultado del conflicto armado.Gaza está prácticamente arrasada; su población enfrenta necesidades humanitarias críticas mientras las tensiones persisten con Hamas aún activo e intransigente ante cualquier intento desarme.
A pesar del cumplimiento parcial del acuerdo —que incluyó la liberación tanto de rehenes vivos como fallecidos— los bombardeos israelíes continúan sobre Gaza.
Cambios Visibles en Tel Aviv
Un cambio notable desde el aniversario del ataque es la eliminación masiva carteles que decían «bring them Home» («Tráiganlos a Casa»),donde aparecían fotos individuales cada rehén secuestrado por Hamas. Hoy esos lugares emblemáticos donde ocurrieron los ataques han sido transformados; kibutzim (cooperativas agrícolas) y paradas autobuseras están siendo reconstruidos para recordar lo sucedido e impedir así su olvido.
Na Amá es una joven manager tecnológica que llegó al mercado Carmel para hacer sus compras semanales montando su monopatín eléctrico; tiene solo 34 años pero ya ha vivido experiencias cercanas al conflicto debido a su servicio militar obligatorio como mujer en Israel. Ella comparte sus inquietudes respecto a ser reservista: “Es complicado seguir perdiendo vidas jóvenes sin sentido”, reflexiona sobre cómo muchos deben interrumpir sus estudios universitarios para volver rápidamente al frente bélico.
Desafíos Internos
Con cada viernes llega también el Shabat; muchos regresarán al trabajo después del fin semana pero Tel Aviv mantiene un ambiente cosmopolita donde las tensiones religiosas no son tan palpables como en Jerusalén. Sin embargo, dentro del país persiste una polarización política intensa marcada por debates acerca del liderazgo actual bajo Netanyahu —quien enfrenta críticas tanto internas como externas— especialmente respecto a dos ministros controversiales: Ben-Gvir (Seguridad Nacional) y Smotrich (Finanzas), cuyas posturas radicalizadas generan divisiones profundas dentro della sociedad israelí.
La oposición denuncia intentos sistemáticos por restringir libertades civiles mientras observan cómo crece influencia religiosa dentro d’un estado hebreo sin constitución formalizada.
En este contexto complejo e incierto sigue latente el deseo colectivo por encontrar soluciones duraderas ante conflictos recurrentes que afectan profundamente tanto vidas individuales como dinámicas sociales enteras.
